English

My name is Santos, I’m 23 years old and I’m the leader of Producciones Tzununa. I finished 9th grade but I didn’t continue studying. I married at seventeen. When I was 19 years old, I started working with Wakami. In 2013, when I was pregnant with my son, Wakami started coming to Tzununa. In the beginning, it was hard because my husband didn’t want me to work. One time he even threw to the floor the tools that I used to weave bracelets with. Because of my husband, I almost abandoned the group, but my parents encouraged me to keep going, so I did. Now, even my husband works with us in Producciones Tzununa with me.

When I was a little girl I dreamed of having a house of my own because the house I used to live was very small. Thanks to God I accomplished my first dream. It was hard but I made it, with the help of Wakami. I built my own house. I haven’t stopped dreaming. My dream is that my son Félix has a good education. I dream about planting and selling coffee beans. We already bought the land in which we will start. I firmly believe we have to dare to dream, dream with open eyes, and work hard to achieve our goals.

Español

Me llamo Santos, tengo 23 años y soy la líder de Producciones Tzununa. A los 17 años me casé y termine 3ero básico pero ya no seguí estudiando. Cuando tenía 19 comencé a trabajar con Wakami y recién había nacido mi primer hijo, Félix. Cuando comenzó la empresa, en el 2013, tuve muchos problemas con mi esposo porque no quería que trabajara. Una vez me quitó la mochila con todas las herramientas y las tiró al piso. Casi no sigo por los problemas con mi esposo pero mis papás me alentaron a seguir adelante y así lo hice. Ahora mi esposo me apoya e incluso me ayuda con el trabajo de Wakami.

De niña soñaba con construir una casa porque vivía en una muy pequeña. Gracias a Dios logré mi primer sueño, me costó bastante pero lo logré, con Wakami construí mi casa. Yo no he dejado de soñar, sueño con una mejor educación para mi hijo porque quiero que sea alguien en la vida. También sueño con sembrar café y venderlo; ya compramos el terreno. Hay que atreverse a soñar con los ojos abiertos, a creer, y a trabajar para lograr lo que uno se propone.

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